Hasta Rayar
Así se quedó Jacob solo; y luchó con él un varón hasta rayar el alba.

Feb
28

En cualquier aspecto que se me ocurra evaluarla me resulta enormemente deficitaria.

Sean cual sean los términos de la ponderación requerida no obtengo más que la adquisición de una costumbre heredada, un protocolo de ámbito cotidiano. En el sentido más negativo de mi mismo que arrojo deliberadamente podría decir que es una obligación cansina que he de reiterar al iniciar en cada comida que pase de unas ciertas calorías y que además le exige a mi mente un último esfuerzo antes de darle el descanso nocturno. Si pasas esta primera prueba y te atreves a expresarla en público has de saber estar teológicamente correcto con una retórica acorde al contexto y que, por si fuera poco, no ha se sonar repetitiva, para eso están los himnos!

Sé que el cinismo obedece a un fracaso evidente, los contínuos achaques han dejado una huella de exasperación patente: en términos de tiempo dedicado parecí confundirla con una contrareloj, en términos de regularidad y constancia tan solo obtendría el diploma de buenas intenciones, en términos de profundidad e intensidad no he optado por el tan ansiado premio de consolación. Acometer esta carrera como una competición han socavado mis ideales al respecto. Al subir las cimas se ha hecho doblemente duro estar solo, no escuchar los consejos del entrenador, no seguir la estela de Aquél que ya ha dejado el camino expedito.

Pero llevo lo suficiente como para poder mirar atrás, y, aunque me cueste recordarlo, no todo lo recorrido ha sido estéril: cuando he contemplado Su Majestad, cuando me he percatado de Su Santidad, cayendo de mi envanecimiento, he visto que era sostenido por Su misericordia. Es entonces que siendo elevado por Su Poder aprecié mi errático camino…

Yo también conozco a un hombre en Cristo, y aunque hace más de catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; o si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) que fue arrebatado hasta algun lugar menor del tercer cielo…

Quizás Dios no quiera ser muy proclive al teletransporte, no pido tanto… solo puedo decir que me he sentido realmente vivo cuando he orado fervientemente, cuando las lágrimas han surgido y de entrar arrastrándome he experimentado Su gracia inconmensurable, su estímulo incomporable… Pero aún estas ocasiones, se me antojaban escasas, y el recelo de tales experiencias aparecía, el temor ha ser gobernado por sentimientos asomaba. La necesidad del equilibrio era reclamada. ¡Cuánto tengo que aprender!: Psicología de la oración.

Feb
15

Poca idea tengo acerca de la virtud estoica que se requiere en un anciano. Apenas sé de quejas y lamentos ajenos que se ciernen sobre cabezas visibles, depositarias de frustraciones y apatías (las cuáles ya habían sido engendradas) que no mire desde el otro lado. Desconozco sacrificio, abnegación y peso de la responsabilidad que ello conlleva que no sea el que yo mismo deposito, y aunque en mi arrogancia me pueda jactar que sea poco, entiendo que debe desplomar al más aguerrido cuando cada uno piensa que la suya es la más módica carga.

Ene
15

¿De dónde vienen los pensamientos?

Ideas, descubrimientos que día a día topan con nosotros sin buscarlos, pero que si no los coges al vuelo, se escapan sin más.

Te despiertas en medio de la noche y se descubre ante ti con ímpetu, si no tienes un Post-It a mano, sabes que se marchará para siempre.

Cruzando la calle, viene un flash inesperado, si no lo detienes antes que el brillo se extinga, sabes que jamás lo alcanzarás..

Parloteas con alguien de algo trivial, o no, de pronto, sin previo aviso, percibes un susurro en el oído, sabes que si sigues al hilo de la conversación, esa voz se esfumará.

Sueño, prisas, cortesía, mil cosas… es tan fácil ignorar lo que se nos revela…

¿Pensábamos que tan sólo, con la meditación (en el mejor de los casos) encontraríamos respuestas? Desde luego, no se puede aprender todo en el campo de entrenamiento… Con todo, como en la guerra, el enemigo no dejará de emitir mensajes fraudulentos ¿qué haremos? ¿cerraremos nuestros oídos? Ya lo decía el predicador: “quien añade ciencia, añade dolor”.

Es difícil saber de dónde vienen los pensamientos, pero si los dejamos marchar sin retarlos, jamás conoceremos a dónde van.

Ene
07

Who We Are Instead“ (¿Quiénes somos en realidad?). Es el título de un disco que he estado escuchando últimamente del grupo “Jars of Clay” (Vasijas de Barro)

Ante una pregunta tan trascendental como: ¿Quién soy? La psiquiatría delira y la filosofía divaga; por tanto, la corriente de nuestro tiempo invita solo a preguntarse: ¿Qué es lo que quiero?.

¿Es tiempo de creernos aquella cándida alegoría bíblica que dice que somos vasijas de barro…? ¿Sabes? A mí me decepciona un poco pensar que soy como una vasija de barro. El objeto en sí se me antoja un artilugio anticuado, y el material frágil y tosco. Me podría imaginar hasta 1000 ejemplos mejores con los que me quisiera ilustrar.

En cierta manera me he rebelado con esta idea: Así que he tratado de ser un objeto mejor, tapando las asperezas con decoro, supliendo las taras con adornos …y antes de lo que he querido darme cuenta me he ido pareciendo más a otro de tantos floreros industriales mustios… Y ¿por qué barro? Hubiera preferido ser de vidrio, pero a decir verdad, mi naturaleza no tenía la cualidad de la transparencia…

Sin duda, cuando lo pienso, el barro, ese material que se me antoja indigno, es lo que mejor me define. Y llego a descubrir algo que me asombra:¿Por qué Alguien estaría interesado en trabajarlo? ¿Por qué no hizo una macroproducción de ese material desechable tan de moda llamado plástico? ¿Por qué tanto esfuerzo en pulirlo…?

Pero todavía es más desconcertante que en ese objeto que Él iba moldeando quisiera poner algo verdaderamente de valor: EL EVANGELIO.

Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios y no de nosotros (2Cor 4:7)

Supongo que todos corremos el riesgo de haber querido ser lo que no hemos sido. Y cuando vas madurando, te piensas que poco se puede cambiar, de hecho, todos sabemos que el barro seco no es moldeable. ¿Cuándo fue el momento que dejé de ser moldeado? ¿Cuándo empecé a secarme? ¿Cuándo pasé de vasija a florero?

1Palabra de Jehová que vino a Jeremías, diciendo: 2«Levántate y desciende a casa del alfarero, y allí te haré oír mis palabras». 3Descendí a casa del alfarero, y hallé que él estaba trabajando en el torno. 4Y la vasija de barro que él hacía se echó a perder en sus manos, pero él volvió a hacer otra vasija, según le pareció mejor hacerla. (Jer 18:1-4)

Solamente pretendo que nos cuestionemos “quienes somos” (ó mejor se lo cuestionemos a Él) y que no nos conformemos simplemente en determinar lo que queremos o lo que no queremos.

Si eres una vasija, como yo creo que eres, solo lo primero tendrá algo de sentido.

Dic
27

Cuando no me queden fuerzas. Cuando mi mente pierda los últimos efímeros atisbos de brillantez. Cuando mi alma se encuentre en coma etílico por absorber lo que nunca supo digerir. Cuando mis oídos no oigan más y ya no sepan distinguir los gritos de advertencia. Cuando mis ojos hayan sido cegados definitivamente al no querer seguir la Luz en medio del valle sombrío.

Cuando el corazón se contraiga por el frío y como un puño se endurezca por no haber avivado el fuego de las pequeñas enramadas. Cuando mi pesada losa me aplaste irremisiblemente y deba arrastrarme saboreando el polvo que escupió la bestia maldita.

Cuando me haya creído del todo sus mentiras, al fin descansaré en lo que creía el boulevard de los sueños rotos…

Y yaceré medio muerto en esa especie de camino repleto de escaparates hasta que el samaritano se percate de un alma abatida y vende estas heridas en aceite y vino.

Dic
24

Ellos son astutos y hábiles, no es fácil desenmascarar sus mentiras. Sus golpes me habían hecho mucho daño, me obligaron a pactar con ellos y había sido peor.

Me encomiaron a que me separara ligeramente de Ti, no lo bastante para percibir el peligro, pero sí lo suficiente como para no escucharte.

No dejes que me venzan, no me abandones… Solo Tu Espíritu me infundirá aliento, solo Tus palabras desentumecerán mis músculos, solo Tu visión (ni que sea por fe) me mantendrá firme.

Dic
21

¿Libertad? ¿Libertad en Cristo? ¿Pero qué clase de libertad concedió?

No creo que sea de la clase de libertad por la que tengas que ir arrastrándote como un gusano lamentable. Viviendo la vida a merced de la racionalización, en virtud de una perfección ansiada, pero nunca lograda. ¿Es una libertad dónde sólo caben lamentaciones? ¿Es sólo un ideal? ¿Para qué sirve esa libertad ficticia?

Tampoco creo que sea la clase de libertad por la que tengas que ir escodiéndote, para no evidenciar la falta de respuestas, y peor aún, la incogruencia de tu propia vida. ¿Por qué esta libertad es tan difícil de compartir?  ¿Puedo tan sólo dar fe de ella? Ni siquiera es una libertad que valga para mí.

Él dijo algunas cosas un tanto raras. Y una de ellas, qué sería verdaderamente libre. ¿Es otra de sus excentrecidades? ¿Por qué no me siento así? ¿Dónde está el error? ¿Es qué todavía no he encontrado la clase de libertad a la qué Él se refería?

Si me libro de Él dejo de ser libre, si me sujeto a Él hallo la verdadera libertad. Porque sé que en Él se encuentra la Vida, una vida que no es esclava de sí misma, una vida que no es valorada por lo que posees y por lo que te satisface. Una vida sin apegos, dispuestos a renunciar porque las sujeciones son livianas.

Y es en Él, y sólo en Él, que en sus palabras se encuentran la valentía y la firmeza de un Ser libre, y no hay ser más libre que Aquél que quiere extender esa libertad a los oprimidos que le rodean.

Quiero ser otro de esos oprimidos, para pasar de mirar del suelo a sus pies, y de sus pies a  sus ojos… y sentirme libre. Y así tener esa clase de libertad que sólo Él puede dar.

 
Sé que la clave de esa libertad no se encuentra en mí, ni en enfoques, ni en disposiciones, sino sólo en Su Persona.

Déjame conocerte y entender tu libre entrega no querida.

Dic
16

Mis manos no están limpias y mi corazón está endurecido. ¿Cómo vas a escucharme? A Ti clamé, y me levantaste, pero no supe quedarme sujeto a Ti. Quise despreciarme para tener vergüenza delante de mí, pensando que reaccionaría, pero conseguí tan solo un poco de sabiduría acerca de la naturaleza humana, algo que debería ya haber sabido por Ti. Así que cerré los ojos y ahora ya no reconozco el lugar en el que me encuentro ahora. ¿Por qué no me has hecho encontrar el desierto? Sabes que hubiera acudido a Ti. Pero no, desperté en medio de la vorágine de una gran ciudad que creía que no te necesitaba. Y yo no desentonaba al preguntarte: ¿Cómo voy a creer que vas a escucharme?

Miré al cielo y no te ví. No te busqué porque tenía la sensación que no deseabas verme. Y ahora me miro a mi mismo y me digo: Tengo todo lo que necesito excepto lo único que necesito.

¿Vas a escucharme? ¿Cómo voy a implorarte con estas manos? Si Tú no tocas mi corazón permaneceré muerto. ¡Háblame y despertaré! ¡Denuncia mi pecado, hazme llorar, pero traéme a la Vida! Y no permitas que por sentirme arrepentido entienda que está todo hecho. Si la sabiduría sirve para algo, no permitas que te deje marchar en la vida.

Dic
11

¡Estás perdido!. Lo intentaste por tus medios y ciertamente te alejabas, pero a la hora del sueño deambulabas, como un furtivo, sin saber porqué, hasta que comiste distraídamente de las sobras fétidas esparcidas por doquier. Las probaste, las escupiste y las volviste a tomar… es igual ya lo que hicieras, el sabor hediondo estaba en tu paladar.

Y ahora soy un ingenuo, me pienso que por no sentirme nauseabundo me encuentro ya recuperado. ¿Es que no sabías que tus propias fuerzas no bastaban? De teoría lo sabías.¿te pensabas que podías llegar lejos sin alimentarte?. En realidad te alimentaste, aunque no sé con qué…

Necesito alimento de verdad, no sucedáneos, ¡estoy harto de chucherías!. Porque si no me sacio me veré al final flirteando con carne corrompida en vertederos tapizados de terciopelo.

¿Qué harás? ¿Tomarás más agua de la que volverás a tener sed ó irás en pos de la última golosina dulceácida más fashion predicada? ¿Por qué no te provees de lo que necesitas? Algo que ilustrativamente denominaron alimento espiritual. ¿No eres libre? Ya no hay alambradas, lo puedes conseguir por ti mismo…

¡Abre los ojos! y dime hasta donde has llegado con tu autosuficiencia. Reconoce que te hallas en medio de una ciénaga y tus pies están anclados en el barro. ¿No lo ves? Estás atrapado y alrededor solo hay aguas infectas.

¡Cierra los ojos! y dime si eres capaz de ver que una mano extendida sigue ofreciéndote el alimento que necesitas para seguir y luchar. ¿Te crees indigno de aceptarlo ó es que te avergüenza la causa por la que esa mano tenga esa herida cicatrizada? La herida sufrida cuando rompió la alambrada que te abrió el camino de la libertad…

Me arrodillaré y esa misma mano la sentiré en mi hombro y me atreveré a vomitar sabiendo ahora que si desfallezco, Tú me sostendrás; y a mi boca de regusto viciado, le darás miel refinada. ¡Sí!, tomaré del pan y del vino que me permitirá continuar y saldré del paraje de mi maldición, Tú guiarás mis pasos y mis labios al fin saborearán la paz como solo Tú sabes dar!

Dic
10

Como el día de la liberación de Mauthausen, un rayo de esperanza iluminó en aquellos corazones desolados. Aquel día, esas vidas dejaron de estar a merced de un dominio tiránico, sujetas a la servidumbre y a la vejación, para pasar a respirar el aire de la libertad que habían anhelado. El aire no era limpio, quedaba mucha polvareda tras la destrucción, pero ya no tendrían que respirar el gas letal en aquellas naves de las cuáles muchos ni sabían de su cometido, para ser después arrojados al desperdicio y al olvido.

Ése día amaneció también con un juramento, el de aquellos hombres y mujeres que se decían que no volverían jamás a ser esclavos. Ése día amaneció con la esperanza de una nueva vida, sabiendo que dejaban atrás su etapa más lúgubre.

Hoy me gustaría estar en aquel día. Hoy desearía ver como me alejo de las alambradas de la perdición. Hoy respiraría el nuevo aire bajo un pacto de bendición. Hoy moriría por ver un rayo tenue de esperanza de vida.