Hasta Rayar
Así se quedó Jacob solo; y luchó con él un varón hasta rayar el alba.

No te dejaré, si no me bendices.

Así que llegamos a nuestro pasaje.

22Jacob se levantó aquella noche, tomó a sus dos mujeres, a sus dos siervas y a sus once hijos, y pasó el vado de Jaboc. 23Los tomó, pues, y les hizo pasar el arroyo a ellos y a todo lo que tenía.

No es difícil imaginar así como un Jacob cansado, agitado y angustiado, se desvela en medio de la noche y hace despertar y desfilar a todo su cortejo haciéndoles cruzar el vado en un momento de lo más riguroso, quizás con el pretexto de buscar un lugar más seguro.

Pero la presunción de Jacob no iba desencaminada, pues después que cruzan todos el vado, y se queda sólo advierte que allí no había paz ¿En el lugar o en él mismo? Veamos que pasó…

v.24 Así se quedó Jacob solo; y luchó con él un varón hasta que rayaba el alba

Es ahí, ante este solitario Jacob angustiado que un varón se presenta y entabla una lucha insólita a la penumbra de la noche. Nuestra imaginación vuela pero no podemos arrojar luz a esta lucha velada, no podemos distinguir siquiera como dos siluetas combaten privadamente en una oscuridad impenetrable, nos ha sido velado. Sólo podemos considerar el carácter personal e íntimo de este encuentro.

Decir que Dios quería dar una lección a Jacob es quedarse corto, decir que le estaba sometiendo a una prueba no responde a la complejidad de toda una vida cargada de pruebas. ¿Qué significa entonces?

La pelea junto al arroyo de Jaboc significa la escenificación de toda una vida luchando. Hasta ese momento de crisis, el fin justificaba los medios para Jacob, había estado luchando con sus propias fuerzas al margen de Dios, sin esperar en el mismo Dios que había decidido bendecirlo y ayudarlo.

25Cuando el hombre vio que no podía con él, Esta es la expresión de una voluntad inexpugnable y parece que hace referencia a la resolución con la que Jacob había afrontado toda su vida.

Una vida con una determinación inquebrantable por las promesas de su Dios, y que aún no había sido quebrantado por el Dios de las promesas.

Así las cosas, el varón tocó en el sitio del encaje de su muslo, y se descoyuntó el muslo de Jacob mientras con él luchaba.

¿Qué significa esto? ¿Le estaba Dios demostrando su supremacía? ¿Tenía que herirle y doblegarle para hacerle entender contra quien estaba luchando? Y si Dios pretendía bendecirlo desde antes que naciera, y si hubiera querido hacer con él pacto sin engaños de por medio. Y si cuando, en un momento crucial, cuando Jacob huía de Esaú, le hubiera reiterado la promesa dada a sus padres y le hubiera asegurado que estaría con él para siempre, ¿no es lo que pasó? Y si durante dos décadas, aún pese a los contratiempos, le hubiera prosperado de una manera prodigiosa, y aún éste, pensaba que había que conseguirlo con sus propias fuerzas.

Sí, Dios, a veces, porque nos ama y debido a nuestra terquedad ha de darnos ese toque preciso, puede ser un toque que nos provoque mucho dolor para sacarnos de nuestra obstinación, pero no es un toque letal… Es un toque que nos quita nuestra obcecación, nos hace ver lo que somos, nuestra debilidad. Y cuando la luz es percibida, podemos verle a Él, y todo el bien que quiere para nosotros.

De pronto, Jacob y el varón advierten que se hace de día:

26Y dijo: —Déjame, porque raya el alba.

Jacob siente un dolor insoportable, y su pierna apenas le responde. Pero puede ver la luz! Ahora conoce ante Quién estaba luchando, sabe que no le hubiera querido llevar ante esa situación extrema, pero no había otra alternativa para arrojarlo a su misericordia.

Descubre que tiene delante todo lo que puede desear, a su Dios, se da cuenta que la promesa no le había dejado ver más allá, y ahora pese a la dislocación y aunque tenga que arrastrase por el suelo no va a permitir que se vaya sin más.

Así que Jacob le respondió: —No te dejaré, si no me bendices.

Jacob se da cuenta que para ganar la bendición no valían los engaños, sutilezas y esfuerzos, fuentes de preocupación y tensión, por otro lado. Se da cuenta que el valor de la bendición reside en Quien la da. Así que Jacob dice las palabras que Dios ha estado esperando por más de 40 años.

27—¿Cuál es tu nombre?—le preguntó el hombre.

—Jacob—respondió él.

Siempre se ha dicho el valor que tiene la declaración de un nombre. Es como si te descubrieras, pero en el caso de Jacob todavía es más ilustrativo. Pues el nombre de Jacob quiere decir “suplantador”. Pero se asocia también a la palabra talón, en referencia al modo de nacer, pues nació trabada su mano al talón de Esaú. Y Jacob, en este nuevo nacimiento, con una pierna lisiada y agarrado como puede a su contrincante, no sería aventurarse demasiado pensar que lo pudiera tomar también del talón.

28Entonces el hombre dijo:

—Ya no te llamarás Jacob, sino Israel, porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido.

Sí, Dios le reconoce la perseverancia y tenacidad a Jacob. Había luchado con Dios y con los hombres. ¿No hemos dicho que el error de Jacob había sido ése?

Aquí está la otra cara de la moneda.

¿Entonces, había hecho bien en esforzarse Jacob ante las promesas de Dios?

Si no lo hubiera hecho, la declaración de confianza en su Dios ¿no hubiera sido un tanto forzada? ¿No sonaba hueca la bendición si solo hacía que repetírsela cruzándose de brazos?

Todo depende, por supuesto, de cuál era la motivación al hacerlo. ¿Lo hace porque realmente confía en Dios o porque le conviene asegurarse lo que quiere?

Dice John White que hay un tipo de acción que nace de la fe y otra que surge de la falta de fe.

Haríamos bien en preguntárnoslo a nosotros mismos.

Y así Dios le da a Jacob un nuevo nombre: Israel, que quiere decir “Dios lucha”. Por supuesto, la vida de Jacob se puede entender también en clave nacional. Un pueblo, luchando por sí mismo por unas bendiciones. Sin embargo, como Jacob, se encuentra desconcertado ante su Dios, pues ha de huir, sufrir y cuando parece que está desahuciado, resurge contra todo pronóstico y se hace un lugar en la tierra.

Y todavía su Dios, aún pretende que realmente le conozca, aunque tenga que herirle.

29—Declárame ahora tu nombre—le preguntó Jacob.

—¿Por qué me preguntas por mi nombre?—respondió el hombre.

Pero la vida de Jacob también puede entenderse en clave personal.

Cuando uno mira y percibe su vida como una especie de lucha por conseguir algo que, aunque sabe que es lo mejor y que, aunque ya tenía prometido recibirlo, utiliza todo tipo de maniobras para conseguirlo. Cuando duda si ha dado los pasos adecuados empieza a advertir la singularidad y grandeza de Quien le dio la promesa, sin embargo sigue por tiempo y tiempo luchando y aunque venciendo a menudo, se siente en parte derrotado y en parte desorientado. Llega un momento, que percibe el borde del precipicio, hace a todo el mundo fuera y se queda sólo, retando a su benefactor: Con un gemido en medio de la noche, y con la temeridad que da la ignorancia, lucha a muerte por la verdadera vida y por la verdadera libertad.

¿Por qué quieres conocerme?

Todavía me asombra su respuesta: Bástate mi gracia, porque mi poder se perfecciona en la debilidad.

Y que hizo Dios: Y lo bendijo allí mismo.

30Jacob llamó Peniel a aquel lugar, porque dijo: «Vi a Dios cara a cara, y fue librada mi alma»

Jacob sale de ese lugar exhausto y maltrecho. pero algo le ha dejado más marcado que la cojera, su encuentro con Dios. «Vi a Dios cara a cara, y fue librada mi alma»

31Ya había pasado de Peniel cuando salió el sol; y cojeaba a causa de su cadera.

Mientras sale de Peniel, dolorido y renqueante, el sol asoma ya sobre su cabeza.

Todavía ha de enfrentarse a Esaú y habrá de librar más batallas, pero a partir de ese día, nada volverá a ser igual!

Que Dios nos toque y nos de su bendición.

11 comentarios to “No te dejaré, si no me bendices.”

  1. sigue escribiendo hasta que Dios te de fuerzas! Un gran abrazo en Cristo hermano =)

  2. SEÑOR auementa mi fe,bendiceme con tu presencia,dame la fe Jacob,ayudame Señor a salir de esta angustiosa situacion de deudas,prospera Oleomecanica SACAME EN VICTORIA para honor y gloria de TU nombre,limpiame y purificame para servirte atrves de los dones y talento que me das. gracias señor

  3. ES UNA BENDICION ESTE TEMA,LE BENDIGO SU VIDA Y QUE MAS REVELACION DE LA PALABRA SEA P UD Y NOS LA PUEDA COMPARTIR. BENDICIONES.

  4. Buenisimooo mil bendiciones….

  5. para lante con CRISTO

  6. gracias a Dios por su palabra

  7. Dios es maravilloso,su misericordia nos alcanza todos los dias de nuestras vida,el esta dispuesto a bendecirnos solamente tenemos que confiar en el y el lo hara

  8. que gran bendicion estas explicaciones mil gracias y dios los bendiga :)

  9. Que Dios le continúe bendiciendo¡¡¡¡

  10. siempre me he preguntado porque el angel desesperaba por irse porque ya estaba amaneciendo. porque no se pudo quedar mas rato ¿¿¿¿¿

  11. Quiero ese encuentro. Quiero conocerle y sea librada mi alma


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