el dios de los cachondos
Kansas, 2005. Un universitario de físicas, al parecer excitado ante el auge de las teorías del Diseño Inteligente en EEUU, concibió su dios particular: el monstruo espagueti volador le llamó, también conocido por su acrónimo: MEV. (Flying Spaghetti Monster: FSM). A ese elevado ser de sutileza pastosa al que acompañaban dos albóndigas bien puestas (ordinariez… gastronómica), le pretendió conferir unos dogmas (de salsa picante, quisiera), la cuál no vale la pena degustar, pues tienen más rolliza ironía que sus albóndigas: ya que es un dios engendrado -quiero decir, dibujado- sólo con el fin de parodiar (en el mejor de los casos) a los que creen en un ser supremo .
Ese dios podría haber sucumbido en los bocetos de la carta expelida por aquel físico tras su borrachera alucinógena -que no sueño- de una noche de verano. Pero no lo hizo. Y lo que comenzó como una de esas bullas soeces con supuesta jerga teológica (hay muchas otras, ver por ejemplo “besando el culo de Hank”), acabó siendo una de las pullas de Internet que hoy más corren.
Pronto, a través de las redes sociales y blogs, el espagueti empezó a ser meneado, volando a unas alturas proporcionales a la gracia de sus adeptos: solo hay que googlear ‘espagueti volador’ u otras acepciones para darse cuenta lo mucho que ha sido alzado. Tanto, que hoy tiene una religión, a saber, el pastafarismo, iglesia y demás analogías que tales gracias desbordantes puedan conformar (cada una a su tiempo).
Sus fieles cuentan con juegos, videos, camisetas, posters y todo un repertorio de instrucciones para montarse (literalmente) su monstruo calenturiento. No son unos frikies, les une una causa común: ridiculizar a quienes difieren de sus conclusiones inconclusas (menos mal que no son creencias).
No se trata de aborrecer los espaguetis o las albóndigas, que más quisieran, por lo que no debes preguntarte si fue sacrificado a los ídolos (el que lee, entienda).
De lo que se trata es de entender que la nueva tolerancia de crítica intelectual cada vez viene menos disfrazada. Los tiempos de los comentarios jocosos y de risitas en los pasillos son sustituidos por burdas memeces y carcajadas astrigentes. ¿Por qué? por una sencilla razón: hay quien no puede tolerar que nuestro Dios esté revestido de gracia, de la de verdad.
Uno es tentado a decirles: “PROBABLEMENTE DIOS NO EXISTE. DEJA DE PREOCUPARTE Y DISFRUTA LA VIDA” pero algo parece indicar que Satanás probablemente existe.
Pero quiero que seáis sabios para el bien e ingenuos para el mal.Y el Dios de paz aplastará muy pronto a Satanás bajo vuestros pies. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros.(Rom 16:19b-20)
Loading...