Hasta Rayar
Así se quedó Jacob solo; y luchó con él un varón hasta rayar el alba.

Un amanacer esperado

Cuando creía que aquellos viejos lastres siempre me acompañarían, me despojé de todo el peso que me asediaba. Pude levantar mi mirada del suelo e ir en pos de ese horizonte iluminado por el albor de un nuevo día.

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