Hasta Rayar
Así se quedó Jacob solo; y luchó con él un varón hasta rayar el alba.

Ráfagas engañosas

Y aún con toda esa podredumbre creo que daba una imagen aceptable.

Los destellos de aquel sentir ansiado venían honestos, pero solo eran ráfagas de luz, nada consistente, apariencia de imagen…

Pero unos pocos sabios lo saben, deberían saberlo: Allí donde no hay brillantez, existe frustración.

No Responses Yet to “Ráfagas engañosas”

Leave a Reply