Penurias por una casa
Es una ley tan tenaz como la gravedad, aunque actúa a su antojo. No sabías el momento en que eliminaría cualquier argumento, eliminando la firmeza de tus principios, aquellos que tanto costaban reconstruir cuando veías una vez más tu inconsistencia. No podía apuntalar nada más, necesitaba reconstruir de nuevo.
Pero Aquél Arquitecto me diría que construyese sobre la dura roca ¿tantas penurias por una sola casa? Ah, pero cuando la casa sucumbe la desgracia es consumada.
Loading...